Una casa de vinos boutique que necesitaba dejar de competir por precio. (Caso conceptual)
Casa Verena producía vinos premiados, pero su marca los hacía parecer un producto más de góndola. Vendían calidad de boutique a precio de supermercado.
Reconstruimos la marca desde su origen: una familia, un valle, una obsesión por la paciencia. Un sistema visual sobrio y una campaña fotográfica que trasladó esa narrativa a cada botella.
Posicionamos a Verena no como vino, sino como tiempo embotellado. La espera como lujo, justificando un salto de categoría y de precio.
Resultados ilustrativos · reemplazar por métricas verificadas del proyecto
“Por primera vez la marca está a la altura del vino.”
— Directora · Casa Verena (concepto)